
Es importante tener presente que, si bien las inundaciones son fenómenos naturales que en la mayoría de los casos no son evitables, si podrían aminorarse sus efectos negativos a partir de un uso adecuado de los recursos y de una planificación integrada que permita prever y actuar en forma efectiva antes de que ocurra el fenómeno, o bien tomar las medidas pertinentes para que, cuando ocurre, no se convierta en un desastre para las poblaciones afectadas.



